lunes, 7 de agosto de 2017

Los adventistas le enseñaron a odiar a la Iglesia pero ella se enamoró del Santísimo y hoy es monja



Los adventistas le enseñaron a odiar a la Iglesia pero ella se enamoró del Santísimo y hoy es monja

Sor María Faustina tuvo que vencer la influencia que los adventistas habían dejado en ella


Por: J. Lozano | Fuente: Religión en Libertad 


Mireily Rodríguez Vargas es una joven puertorriqueña que cambió su nombre por el de sor María Faustina cuando profesó sus votos como dominica en el convento de Nuestra Señora del Rosario de Fátima en Texas (EEUU). Pero su vocación llegó tras una conversión dura, después de haber estado bajo la influencia de las enseñanzas de los adventistas. Cuando descubrió la verdad sobre la Iglesia Católica se le abrió un mundo que le fascinó hasta tal punto que decidió entregar su vida por completo.

Fue criada en una familia católica pero no demasiado practicante y eran sus compañeros de colegio los que le decían que la Virgen María había tenido más hijos, hasta llegarse a convencer de ello. A los 16 años tras un duro acontecimiento familiar aparecieron en su vida los adventistas. “Por insistencia de un familiar, comencé a ir a clase con ellos.Al principio consistía en contestar las preguntas de unos folletos, luego el pastor vino a darnos la clase personalmente, creo que era una vez por semana”, recuerda.


El odio a la Iglesia y al Papa
Después de esto, fue invitada a un taller denominado “Descubriendo la verdad” y que tenía como objetivo realizar en ella un lavado de cerebro. Cuenta la hermana María Faustina que “trataba de cómo la Iglesia Católica era la ‘gran ramera del Apocalipsis’ y el Santo Padre, ‘la bestia del profeta Daniel”.

Una vez que concluyó este taller tocaba ser “bautizada” como adventista. La joven estaba muy confundida pero “no creía eso sobre la Iglesia Católica”. Finalmente, una amiga suya decidió no bautizarse por lo que ella tomó la misma decisión.


La importante labor de su abuela
Fue su abuela la que finalmente tomó cartas en el asunto y alejó a los adventistas de su nieta y acudió a una Iglesia Católica para que pudiera apuntarse a catecismo. Sin embargo, el tiempo que había pasado en contacto con los adventistas había hecho mella en ella. “Ya no amaba a la Virgen María, a la cual tenía devoción de pequeña”, cuenta en su testimonio. Además, añade que en ese momento “pensaba que no necesitaba ir a la iglesia, porque un lugar de cuatro paredes con Biblia y Agua Bendita podía ser mi cuarto”. Incluso, creía que “los cuadros, aun los no religiosos, eran idolatría por lo que había aprendido con los Adventistas sobre los 10 mandamientos.

Todo cambió con la catequesis de adultos
Sin embargo, en 2007 logró iniciar las catequesis de adultos. “Mi vida cambió. A través de las catequesis del sacerdote encargado, de una religiosa y todo el equipo de catequistas que acompañaban al programa, empecé a aprender mucho, a cuestionarme cosas sobre la fe”, relata la propia María Faustina.

Mientras tanto, su abuela seguía perseverando y acompañaba a su nieta a misa todos los domingos, sin excepción. “Empecé a ver a Dios como un padre amoroso” y su vida empezó a cambiar, motivo por el cual “se alejaron muchos amigos y empecé a tener problemas con un novio que en aquel entonces tenía”.


El bello recuerdo de su primera comunión
Así llegó su primera confesión durante un Domingo de Ramos, que según define ella misma, fue “como sacer muchos clavos de mi corazón” por lo que “me sentí otra persona”. Y en la Vigilia Pascual llegó por fin su primera comunión, que “fue un momento tan bello, único de sentir a mi Dios por primera vez en mí. Desde ese día me sentí más unida a Dios, de una forma diferente. Mi forma de ver la vida cambió, para verla un poco más sobrenatural”.

Todo lo que guardaba en su interior que aprendió con los adventistas iba desapareciendo.


Y más tarde el descubrimiento de la Adoración
Mientras tanto, ella seguía descubriendo fascinada la belleza de la Iglesia Católica: “En mi vida espiritual, empezaba por aquel entonces a descubrir a Jesús en el Sagrario y en la Exposición. Me llamaba tanto la atención ver a tanta gente arrodillada allí que me propuse ir un día. Cuál fue mi sorpresa que al llegar, sentí algo que me puso de rodillas y comencé a llorar porque sentí una presencia tan grande, tan santa y superior a mí que llenaba todo mi ser. Desde ese día, Jesús Eucaristía fue el amor de mi vida”.

Poco después se produjo otro acontecimiento clave en la vida de esta joven pues fue la que empezó a abrir en ella la vocación. Y es que buscando libros católicos, se topó un día con el diario de Santa Faustina. “Me entró la curiosidad de ver qué escribiría una monja. Cuando comencé a leerla, me enamoró su espiritualidad, su forma de tratar al Esposo de su alma. Me llenó el corazón cuando leí su historia vocacional y me pregunté qué haría si Jesús me llamara a mí también”.


"Jamás seré monja"
Esta fue la primera vez que rondó por su cabeza la idea de la vocación a la vida religiosa. Pero el miedo podía más por lo que intentó enterrar esos sentimientos. Pronto también empezaron a preguntarla por si se había planteado irse a un convento por lo que se cerró en banda y ella una y otra vez respondía que “jamás seré monja”.

Pero la vida que llevaba no le llenaba. Ni su trabajo, ni sus amigos conseguían llenar lo que sólo Dios podía hacer. Y de nuevo pasó por su cabeza la idea de la vocación hasta que por fin aceptó ir a una de las charlas vocacionales a las que antes había rechazado acudir en numerosas ocasiones.


Las palabras del profeta Jeremías
Lo que escuchó en aquella charla hizo mucha mella en esta joven puertorriqueña. La misma cita de Jeremías que dice “antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía; antes de que salieras del seno, yo te había consagrado…” la perseguía por todos lados y aparecía en todo momento, en su música, en la iglesia, en las lecturas que abría al azar…

Ahí se convenció de que Dios la llamaba para la vida consagrada pese a que seguía resistiéndose. Tenía dos sueños sobre la vocación y con la ayuda de su director espiritual pudo interpretarlos. “Soñaba que pedía entrar en una congregación y me decían que allí no era y me daban un velo negro. El sacerdote me decía que era la Orden Dominica, pero yo me resistía”, cuenta sor María Faustina.


El claro mensaje de la Virgen
Al final se encomendó a Santa Faustina y Santa Teresita para que le ayudaran a discernir su vocación además de realizar la Consagración a la Virgen durante 33 días. “Mamá María no se hizo esperar y una mañana amanecí con la certeza de que Dios me llamaba y que iba a entrar con las Hermanas Dominicas de Nuestra Señora del Rosario de Fátima”.

Dios se lo puso todo muy fácil desde aquel momento y ahora ella, Sor María Faustina, es feliz en este convento texano. “Dios ha hecho maravillas en mi vida, me ha hecho una nueva creatura y a pesar de mis pecados y defectos hace su obra en mí para hacerme una esposa santa para su Gloria”, concluye esta religiosa.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:

San Ignacio de Loyola vs Martín Lutero, documental

En clave de fe: Cristianos modelados por la Eucaristía

sábado, 5 de agosto de 2017

El Milagro Eucarístico de Lanciano (Italia)




El Milagro Eucarístico de Lanciano (Italia)

La Ciencia ha dado una respuesta segura y exhaustiva acerca de la autenticidad del Milagro


Por: corazones.org | Fuente: corazones.org 



Lanciano, Italia - año 700 

Lanciano es una pequeña ciudad medieval, que se encuentra en la costa del Mar Adriático de Italia, en la carretera entre San Giovanni Rotondo y Loreto. Lanciano significa - "Lanza". Se trata de la antigua Anxanum, de los pueblos Fretanos.

Aquí se conserva desde hace mas de doce siglos el primero y mas grande de los milagros Eucarísticos.


Descripción del Milagro

La parte de la Hostia en el centro del círculo de carne, aunque era verdaderamente la Carne de Jesucristo, siguió teniendo los accidentes de pan sin levadura después del milagro, tal como ocurre en cada Consagración. Se mantuvo por muchos años pero se desintegró porque la luneta que la contenía no había sido herméticamente cerrada.

La Carne y la Sangre actualmente visibles no solo son la Carne y la Sangre de Jesús como en toda Hostia consagrada, sino que mantiene hasta la actualidad los accidentes propios de carne y sangre humana.

La Carne, desde 1713, se conserva en un artístico Ostensorio de plata, de la escuela napolitana, finamente cincelado.

La Sangre está contenida en una rica y antigua ampolla de cristal de Roca.

La Hostia-Carne, aún se conserva muy bien. El tamaño de la hostia es como las hostias que el sacerdote eleva en las misas hoy día. Es ligeramente parda y adquiere un tinte róseo si se ilumina por el lado posterior. La sangre coagulada tiene un color terroso que tiende al amarillo Ocre.

El Milagro de Lanciano es un continuo milagro. La Hostia convertida en Carne y el Vino convertido en Sangre, sin el uso de ningún preservativo, están aun presentes en el relicario.


Historia del Milagro Eucarístico

Un Monje de la Orden de San. Basilio, sabio en las cosas del mundo, pero no en las cosas de la fe, pasaba un tiempo de prueba contra la fe. Dudaba de la presencia real de Nuestro Señor Jesús en la Eucaristía. Oraba constantemente para librarse de esas dudas por miedo de perder su vocación. Sufría día tras día la duda. ¿Está Jesús realmente y, substancialmente presente en la Eucaristía?. Dudaba sobre el misterio de la transubstanciación.

Su sacerdocio se convirtió en una rutina y se destruía poco a poco. Especialmente la celebración de la Santa Misa se convirtió en una rutina mas, un trabajo mas.

La situación en el mundo no le ayudó a fortalecer su fe. Había muchas herejías surgiendo durante esta época. Sacerdotes y obispos eran víctimas de esas herejías, las cuales estaban infestando a la Iglesia por todas partes. Algunas de estas herejías negaban la presencia real de nuestro Señor en la Eucaristía.

El sacerdote no podía levantarse de esta oscuridad que envolvía su corazón. Cada vez estaba mas convencido, por la lógica humana, de esas herejías.


El Milagro

Una mañana del año 700, mientras celebraba la Santa Misa, estaba siendo atacado fuertemente por la duda y después de haber pronunciado las solemnes palabras de la consagración, vio como la Santa Hostia se convirtió en un círculo de carne y el vino en sangre visible. Estaba ante un fenómeno sobrenatural visible, que lo hizo temblar y comenzó a llorar incontrolablemente de gozo y agradecimiento.

Estuvo parado por un largo rato, de espaldas a los fieles, como era la misa en ese tiempo. Después se volteo despacio hacia ellas, diciéndoles: ¡Oh afortunados testigos a quién el Santísimo Dios, para destruir mi falta de fe, ha querido revelárseles El mismo en este Bendito Sacramento y hacerse visible ante nuestros ojos. Vengan, hermanos y maravíllense ante nuestro Dios tan cerca de nosotros. Contemplen la Carne y la Sangre de Nuestro Amado Cristo!.

Las personas se apresuraron para ir al altar y, al presenciar el milagro, empezaron a clamar, pidiendo perdón y misericordia. Otras empezaron a darse golpes de pecho, confesando sus pecados, declarándose indignos de presenciar tal milagro.

Otros se arrodillaban en señal de respeto y gratitud por el regalo que el Señor les había concedido. Todos contaban la historia por toda la ciudad y por todos los pueblos circunvecinos.

La carne se mantuvo intacta, pero la sangre se dividió en el cáliz, en 5 partículas de diferentes tamaños y formas irregulares. Los monjes decidieron pesar las partículas y descubren fenómenos particulares sobre el peso de cada una de ellas.

Inmediatamente la Hostia y las cinco partículas fueron colocadas en un relicario de marfil.


Significado Espiritual de este milagro

Como ha sido comprobado, la Hostia que fue milagrosamente convertida en Carne, es compuesta del tejido muscular del corazón humano (miocardio).

Nuestro Señor muestra su Corazón Eucarístico, traspasado por los pecados de la humanidad. Corazón que se deja traspasar por Amor. Corazón humano y divino, que sufre y ama.

De tantas manera Jesús nos tiene que recordar que está vivo, que su Corazón arde de amor por los hombres, que su Corazón es de carne, con sentimientos, deseos, ansias por salvarnos y que todavía sufre por tantos desprecios, blasfemias e indiferencias de nosotros pecadores.

Su Corazón es fuente abierta de gracia y misericordia. De este Corazón fluyó sangre y agua, símbolo de liberación y purificación para nuestros corazones.

Este Milagro Eucarístico de Lanciano nos llama a la reparación, a ser almas de oración constante, en reparación por tantos pecados, por los nuestros y por los del mundo entero.

Parece que Jesús hoy nos dice - ( Habrá alguien que tenga compasión de Mi, que viva con amor, que cumpla con virtud y perfección su vocación, para que la Sangre Preciosa de Nuestro Señor no se derrame en vano... )

Este Milagro Eucarístico es un llamado urgente a la conversión, a reflexionar sobre nuestras vidas, pasadas y presentes. A tomar en serio la vida espiritual, y emprender el camino estrecho que nos lleva a la santidad, a la vida de virtud y perfección. Es una llamada de Dios a dejarnos purificar por el crisol del sufrimiento en nuestras vidas.

Además de que es muy significativo que este milagro sucediera en la ciudad llamada por el nombre de Longinos, el que traspasa el corazón de Jesús, y existe otro paralelo con lo que paso con Longinos: El sacerdote al contemplar el Corazón Eucarístico de Jesús y su sangre, recibió la gracia de la conversión.

Otro detalle importante es que en este milagro eucarístico Jesús permitió ser crucificado de nuevo. Después del milagro, la Hostia fue clavada a un pedazo de madera, para que al secarse no se enrollara como le sucede a la carne. Aquí estaba El otra vez con clavos en Su Cuerpo, clavado a un pedazo de madera.


Frutos del Milagro

El milagro que ocurrió en el año 700 fue solo el comienzo. Eso fue hace más de 1250 años. Si después del milagro, la carne y la sangre se hubieran desintegrado, como esperaban muchos, de todas maneras ya en sí mismo era un milagro espectacular.

Además de la renovación de la fe del sacerdote y de todos los testigos, Lanciano ha sido un lugar donde muchos han encontrado la fe en la Eucaristía, y otros han aumentado en esa fe.

De inmediato la noticia del Milagro Eucarístico y el testimonio de la transformación del sacerdote se extendió por toda la ciudad y el país. Todas las personas hablaban del milagro. Los peregrinos concurrían a Lanciano para venerar la Hostia convertida en carne y el vino en sangre. Aumentó la Fe y devoción al Corazón Eucarístico de Jesús, y se extendió por todo el país.

Desde el principio, la Iglesia local aceptó este milagro como un verdadero signo del cielo, y veneró el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor en la Eucaristía en varias procesiones. Especialmente el día de su fiesta, que es el ultimo domingo de octubre.

La fama del santuario se propagó rápidamente a través de la región y muy pronto toda Italia comenzó a hacer peregrinaciones a la Iglesia. Estas peregrinaciones no han sido solo locales, de todo el mundo llegan personas a venerar el Corazón de Jesús revelado en la Eucaristía.


Manuscritos

A través de los años se han escrito muchos relatos para mostrar la autenticidad del Milagro Eucarístico y milagros espirituales como físicos que se han dado en este lugar. Por haber sido este un milagro tan importante, los antecedentes y la historia de los hechos fueron cuidadosamente registrados.

Hubo un manuscrito en Griego y Latín que confirma el milagro y que fue escrito y certificado en la misma época del milagro. En una cronología de la Ciudad de Lanciano, un historiador escribió que a principios de 1500, dos monjes de San. Basilio vinieron a la Iglesia, la cual estaba bajo la custodia de los Franciscanos y pidieron pasar la noche allí. También pidieron ver el pergamino que tenía la historia del Milagro Eucarístico de Lanciano. Los Franciscanos les dejaron estudiar el pergamino durante la noche. Pero a la mañana siguiente los monjes de San Basilio se fueron muy temprano antes de que los Franciscanos se despertaran y se llevaron el manuscrito.

Se cree que el motivo fue que los Monjes Basilianos estaban avergonzados de que uno de los suyos hubiera perdido la fe en la Eucaristía. El hecho es que nunca se recuperó dicho manuscrito.


La Iglesia del Milagro

La Iglesia donde se encuentra el Milagro Eucarístico de Lanciano esta en el centro de la ciudad. Lo que es el centro de la ciudad hoy en día era el suburbio de la ciudad en el Siglo Ocho, cuando ocurrió el Milagro Eucarístico. En este tiempo se llamaba la Iglesia de los Santos Longinos y Domiciano, y estaba bajo la custodia de los monjes de San. Basilio del Rito Griego Ortodoxo. Esto fue antes del Gran Cisma de 1054.

Esta Iglesia del milagro permaneció bajo la custodia de los monjes de San Basilio hasta 1176, que fue cuando los Benedictinos llegaron. El edificio se había deteriorado mucho y los Benedictinos no estaban muy animados de cuidar de el. Los Frailes Menores Conventuales (Franciscanos), sin embargo querían custodiar el Relicario.

Uno de sus benefactores, el Obispo Landulfo fue nombrado Obispo de Chieti y les dio el Santuario. En 1252 los Benedictinos se fueron y los franciscanos se hicieron cargó de todo con Bula pontificia del 12/5/1252.

En 1258 los Franciscanos edificaron la iglesia actual en el lugar de la Iglesia original de San Legonciano. Esta fue transformada en 1700 del estilo románico-gótico al barroco.

En 1515, el Papa Leo X hizo de Lanciano una Sede Episcopal bajo la responsabilidad directa de Roma. En 1562 el Papa Pío IV escribió un Bula Papal elevándola a la Sede Arzobispal.

En 1666 los Franciscanos se encontraron en medio de una batalla legal con los Raccomandati, un grupo "selecto" de la ciudad, que pensaban que eran mejores que todo el mundo. Trataron de quitarle la Iglesia a los Franciscanos, poniéndole una demanda a la Iglesia original de San Longinos, sobre la cual fue edificada la Iglesia Franciscana. Si hubiera ganado, hubieran tenido las dos Iglesias.

El 25 de junio, de 1672, el Papa Clemente X declaró el altar del Milagro Eucarístico como un altar privilegiado en el Octavo día de los difuntos y en todos los Lunes del año.

El Señor intervino por medio del Cardenal Giannetti de la Sagrada Congregación de Obispos y Religiosos, y los Franciscanos ganaron el caso. Inmediatamente aplicaron para obtener el escrito oficial, y 18 años mas tarde en 1684, se le concedió.

Durante el tiempo de Napoleón en 1809 los Franciscanos fueron arrojados de la ciudad. Pero volvieron con un triunfo solemne el 21 de junio, de 1953.


Diferentes lugares de Veneración dentro de la iglesia

A través de los años el Milagro Eucarístico fue colocado en diferentes lugares en la Iglesia de San Francisco.

En 1566 la amenaza de los Turcos se hizo dominante a través de la Costa Adriática. Por medidas de seguridad el Milagro Eucarístico fue sacado de su capilla y fue guardado en el otro lado de la Iglesia.

El 1 de agosto de ese año un fraile, Giovanni Antonio de Mastro Renzo, perdió la fe, no en la Eucaristía, sino en la habilidad o deseo de Dios para salvarlo a él y a su pequeño grupo de Franciscanos, de la embestida de los Turcos. El fraile viendo la necesidad de salvar el Milagro Eucarístico de los Turcos, cogió el relicario que contenía la Carne y la Sangre del Señor y con sus frailes desapareció de la ciudad. Caminaron toda la noche.

Antes del amanecer, el Fraile Giovanni sintió que ya había suficiente distancia entre ellos y el enemigo y le ordenó a sus frailes que descansaran. Al salir el sol se dieron cuenta de que estaban de nuevo a la entrada de la ciudad. Creyeron que el Señor había intervenido porque quería que el Milagro Eucarístico de Lanciano fuera un signo de seguridad para las personas de la ciudad, un signo de que Dios no los había abandonado. Los frailes quedaron llenos del Espíritu Santo y ofrecieron permanecer en la Iglesia y proteger el Milagro Eucarístico con sus vidas.

Según esto ocurría, el Señor los protegía del mal, igual que a la ciudad de Lanciano y al Milagro Eucarístico.

La Carne y la Sangre de Nuestro Señor permanecieron guardadas hasta 1636, a pesar de que la amenaza de invasión de los Turcos había desaparecido. En este tiempo el Milagro Eucarístico fue transferido al lado derecho del altar, encerrado en un tabernáculo de hierro. Había cuatro llaves para la bóveda, cada una guardada por diferentes personas de la ciudad. Esta fue llamada la Capilla Valsecca, en honor de su benefactor.

En 1713 el relicario de marfil fue reemplazado por el que hoy exhibe las dos reliquias. Es de plata y cristal. La hostia esta expuesta como regularmente se hace en una custodia y las partículas de sangre en un cáliz de cristal, que muchos creen es el cáliz original donde se dio el milagro.

En 1887, el Arzobispo de Lanciano, Monseñor Petarca, obtuvo del Papa Leo XIII, una indulgencia plenaria perpetua para los que veneraran el Milagro Eucarístico durante 8 días después del día de fiesta.

La Carne y Sangre Milagrosa estuvieron guardadas en esa capilla hasta 1902. Los fieles solo podían venerar el Milagro Eucarístico en ocasiones especiales, el Lunes después de Pascua y la última semana de Octubre, la semana de la fiesta. La Indulgencia Plenaria estaba disponible para las personas durante la fiesta.

En 1902 se determinó que la Capilla Valsecca era inadecuada para el Milagro Eucarístico. El Obispo Petrarca, con el apoyo de los Lancianenses, le construyó un hermoso altar monumental donde está actualmente. Se puede subir a contemplar de cerca el milagro, por una escalera detrás del altar mayor. El tabernáculo está abierto por detrás para que se pueda ver el relicario que contiene la preciosa Sangre y Carne de Nuestro Señor.

Lanciano fue escogido como el lugar para el Primer Congreso Eucarístico de la región de Abruzzi del 23 al 25 de septiembre, de 1921.


Investigaciones científicas

En 1574 se hicieron pruebas de la Carne y la Sangre y se descubrió un fenómeno inexplicable. Las cinco bolitas de Sangre coagulada son de diferentes tamaños y formas. Pero cualquier combinación pesa en total lo mismo. En otras palabras, 1 pesa lo mismo que 2, 2 pesan lo mismo que 3, y 3 pesan lo mismo que 5. Este resultado esta marcado en una tabla de mármol en la Iglesia.

A través de los años se han hecho muchas investigaciones. Nuestro Señor se ha permitido ser pinchado y cortado, examinado a través de microscopio y fotografiado.

A las distintas investigaciones eclesiásticas siguieron las científicas, llevadas a cabo desde 1574, en 1970-71 y en 1981. En estas últimas, el eminente científico Profesor Odoardo Linoli docente en Anatomía y Histología Patologica y en Química y Microscopía Clínica, con la colaboración del Profesor Ruggero Bertelli de la Universidad de Sena, utilizó los instrumentos científicos más modernos disponibles.

Los análisis, realizados con absoluto rigor científico y documentados por una serie de fotografías al microscopio, dieron los siguientes resultados:

* La Carne es verdadera Carne. La Sangre es verdadera Sangre.

* La Carne y la Sangre pertenecen a la especie humana.

* La Carne está constituida por el tejido muscular del corazón. En la Carne están presentes, en secciones, el miocardio, el endocardio, el nervio vago y, por el relevante espesor del miocario, el ventrículo cardiaco izquierdo.

* La Carne es un CORAZON completo en su estructura esencial.

* La Carne y la Sangre tienen el mismo grupo sanguíneo (AB).

* En la Sangre se encontraron las proteínas normalmente fraccionadas, con la proporción en porcentaje, correspondiente al cuadro Sero- proteico de la sangre fresca normal.

* En la Sangre también se encontraron estos minerales : Cloruro, fósforo, magnesio, potasio, sodio y calcio.

* La conservación de la Carne y de la Sangre, dejadas al estado natural por espacio de doce siglos y expuestas a la acción de agentes atmosféricos y biológicos, es de por sí un fenómeno extraordinario.


Se puede decir que la Ciencia ha dado una respuesta segura y exhaustiva acerca de la autenticidad del Milagro Eucarístico de Lanciano.

Para mas información, libros, folletos, videos, etc: Santuario del Miracolo Eucaristico
Frati Minori Conventuali.
Corso Roma, 66034 Lanciano (Italy)
Tel +39 0872 7131899

martes, 1 de agosto de 2017

Teresa de Jesús también tiene amigos budistas



Teresa de Jesús también tiene amigos budistas


No habrá paz entre las naciones
sin paz entre las religiones;
ni habrá paz entre las religiones
sin diálogo entre las religiones;
ni habrá diálogo entre estas
sin el estudio de sus fundamentos.
Hans Küng
Los días 27 al 30 de julio, se ha celebrado en Ávila un Congreso Internacional dedicado a la Mística Teresiana y el Budismo Teravāda. Asistí como invitada para impartir una ponencia sobre la oración vocal y mental, y la religiosidad teresiana. Ese fue el motivo  inicial de mi presencia en el Congreso. Confieso que, personalmente, no me unía al budismo ningún tipo de lazo de simpatía, ni siquiera de curiosidad personal, sino que más bien iba algo recelosa y poco motivada de lo que podía suponer el encuentro. A lo largo de esos días, mi actitud cambió por completo. Cristianos y budistas hemos convivido estrechamente en la Universidad de la Mística, hemos compartido momentos de oración y diálogo, hemos intercambiado experiencias y hemos trabado relaciones de simpatía. El mutuo conocimiento y la convivencia, en clima de respeto y valoración, ha sido una enorme riqueza. Algunos ya conocían a Teresa de Jesús y la admiraban como gran maestra de espiritualidad. Otros la han conocido estos días. Ha sido maravilloso oírles hablar con veneración hacia ella. Más allá de nuestras diferencias, que nadie pretende negar, hemos descubierto que podemos trabajar juntos para construir un mundo más humano y en paz y ser un signo de que la espiritualidad une y no divide.
Sé que el camino no es fácil. Para empezar, tropezamos con la oposición de bastantes que, aun confesándose cristianos, reaccionan con hostilidad y rechazo visceral a todo lo que signifique acercamiento, frente al deseo expreso del propio papa Francisco. Lo he podido comprobar en las redes sociales estos días. Si nuestra actitud no cambia, ¿cómo esperamos que el mundo cambie? Hoy suscribo las palabras certeras del teólogo Hans Küng que encabezan este artículo, y las que pronunció el P. Agustí Borrell, vicario general del carmelo tersesiano, en la ceremonia de clausura del Congreso: “La paz entre los pueblos la harán posible quienes han pacificado sus corazones”.
Aquí os dejo la crónica que estos días ha ido elaborando el CITeS, donde se recogen los momentos más destacados de este encuentro, por el que hoy doy gracias a Dios.
Jueves 27 julio
Inauguración del Congreso sobre Mística Teresiana y Budismo Theravāda
Con una participación de más de un centenar de personas de más de treinta países, dio inicio al Primer Encuentro Mundial Mística Teresiana y Diálogo Interreligioso: Budismo Theravāda y Mística Teresiana. El objetivo del encuentro entre muchos expertos de Budismo Theravāda y mística teresiana es dialogar y buscar las similitudes y diferencias entre ambas tradiciones culturales y religiosas a partir de las cuales es posible enriquecerse mutuamente. Después de la palabra de bienvenida pronunciada por el padre Rómulo Cuartas, subdirector del Centro Internacional Teresiano Sanjuanista, el director del CITeS, Francisco Javier Sancho Fermín, y el Venerable Sik Hin Hung, director del Centro de Estudios Budistas, en la Universidad de Hong Kong, hablaron sobre la importancia del diálogo interreligioso y los objetivos del encuentro. Después de un breve descanso, el Vicario general de la Orden del Carmelo Descalzo, Agustí Borrell, presentó a la Orden del Carmelo teresiano, y por su parte el Dr. Asanga Tilakaratne presentó también la tradición budista Theravāda.
Viernes 28
La oración y la virtud, caminos de liberación
Segundo día de encuentro en el CITeS, Congreso sobre Budismo Theravāda y Mística Teresiana. La eucaristía primero, y las oraciones budistas después, abrieron el día. Muchos de los participantes se dieron cita en uno y otro momento, creando un clima de hermandad entre los miembros de ambas tradiciones religiosas.
 Ya en el plano más académico, la primera conferencia del día estuvo a cargo del P. Maximiliano Herraiz, carmelita descalzo, miembro de la comunidad del CITeS. De modo magistral, el padre Maximiliano, nos presentó el tema de las virtudes y el camino de la oración en Teresa de Jesús. En el sistema teresiano, sólo puede haber un verdadero encuentro con Dios si se empieza a cultivar una relación personal con Él. La oración no es un ejercicio de perfección sino una manera de ser y de vivir. Las virtudes, por su parte, no son otra cosa que los frutos de esta relación.
 La segunda conferencia estuvo a cargo del venerable Raluwe Padmasiri, Jefe del Departamento de Filosofía Budista, en el Instituto de Posgrado de Pāli y Estudios Budistas, de la Universidad de Kelaniya, en Sri Lanka.  Su presentación versó sobre la centralidad del papel de sīla (virtud) en el camino de liberación en el Budismo Theravāda. El venerable Raluwe Padmasiri subrayó que las virtudes manifiestan el camino de transformación optado y practicado por la propia voluntad de la persona. El papel de la virtud es llevar al ser humano a vivir lejos de los extremos; algo muy parecido al conocido aforismo de la filosofía occidental donde la virtud es el «justo término medio» entre dos actitudes extremas, a las que se denominan vicios. También las virtudes budistas son el punto medio. El objetivo de este camino es hacer surgir el pensamiento, llevar a la paz, y a la verdadera iluminación. Este es el objetivo de la Virtud: colocar el ser humano en el camino del equilibrio.
El Diálogo continuó por la tarde, donde se presentaron María José Pérez, carmelita descalza y el venerable Khammai Dhammasami. Ambos trataron del tema de la oración en cada una de sus tradiciones religiosas.
Al final de la tarde, tuvimos una  meditación budista guiada por Venerable Dr. Dhammadinnā (Italia), Profesora en el Dharma Drum Institute of Liberal Arts (Taiwan), Departamento de Estudios Budistas. Directora del Āgama Research Group.
Sábado 29La Meditación y el recogimiento: perspectiva budista y teresiana
Dos momentos de oración matutina abrieron la tercera jornada del Encuentro Budismo Theravāda y Mística Teresiana, que se lleva a cabo en el CITeS- Universidad de la Mística. En la capilla Música Callada, se celebró la Eucaristía y a continuación, un tiempo de oración budista, en la capilla de la Santísima Trinidad. En ambos momentos se hicieron presentes miembros de ambas tradiciones. Estos momentos orantes, de alguna forma, dispusieron a los participantes para el momento más académico, en la sala de conferencias. El tema de las dos conferencias de la mañana se centró en los grados de oración: Meditación discursiva, Oración de recogimiento, Meditación de concentración. Cada uno de los conferenciantes presentó lo que caracteriza la práctica de la oración meditativa, en su respectiva tradición.
El P. Rómulo Cuartas, subdirector del CITeS, nos habló de la oración de recogimiento en Teresa de Jesús, una oración que la santa abulense propone especialmente para aquellas personas que por diversos motivos no pueden hacer uso de la oración meditativa. En este tipo de oración, lo importante será hacer un proceso de interiorización de los sentidos externos e internos, que pasan de la dispersión exterior al recogimiento interior, en la propia interioridad, donde se da el encuentro y la comunicación con Dios.
En su presentación, el Dr. G.A. Somaratne, Profesor Asistente del Centro de Estudios Budistas, Universidad de Hong Kong (HKU), presentó los previos básicos para que la persona se disponga a entrar en la meditación. A través de esta práctica, la meditación Samatha, se pueden alcanzar los más altos grados de concentración. Esta técnica de meditación calma la mente y orienta el sentido de la conciencia, fomenta las emociones positivas y expande nuestra forma de ver. Aunque este tipo de meditación es una especie de preparación para otros grados más profundos, exige desde el principio un tipo de práctica ascética, que permitan a la persona ganar y mantener cierto grado de libertad.
Los temas desarrollados despertaron gran interés entre los participantes, que no perdieron oportunidad de interactuar con los ponentes y monjes budistas.
Entrega del II Premio Internacional
Teresa de Jesús y el Diálogo Interreligioso 
Después del primer Premio Internacional Teresa de Jesús y el Diálogo Interreligioso, celebrado en el 2015, y que centró la mirada en Teresa de Jesús en diálogo con todas las tradiciones religiosas, la Universidad de la Mística de Ávila, convocó este año la segunda edición de dicho premio, centrando la mirada, esta vez, en la Mística Teresiana y el Budismo.
 De todos los trabajos presentados, el jurado calificador premió a cinco. Cuatro de ellos recibieron un premio accésit de 1.000 euros cada uno, y el ganador se hizo acreedor a un premio de 6.000 €. La entrega de los premios se realizó el sábado 29 de julio 2017 por la tarde. Tras la ceremonia de premiación, tuvo lugar la presentación de los trabajos premiados por cada uno de sus autores, provenientes de Estados Unidos, Italia, España e India.
Igor Giusti, ganador del premio principal, de origen italiano pero residente en Estados Unidos, hizo una comparación entre los logros espirituales y las etapas místicas en Teresa de Jesús y Gautama Buda. Por su parte, la carmelita descalza italiana, Cristiana Dobnerpresentó un estudio sobre El camino del Diamante y el Castillo Interior; El Reino interior de las almas. Diversidad y semejanza en las espiritualidades contemplativas, fue el título del trabajo presentado por el español Imanol Bageneta Messeguer. El carmelita descalzo indio, Joy Alumkal Philopose presentó a Teresa de Ávila y a Nagarjuna como dos ‘Gurús’ de relevancia ‘trans-histórica’. Y por último, el abulense Jesús Collado Gómez hizo una comparación entre Teresa de Jesús y Sidharta.
 Domingo 30: última jornada
 A pesar de ser un domingo, el día empezó muy pronto en el CITeS. Y es que el Congreso de Mística Teresiana y el Budismo Theravāda, lleva un ritmo muy acelerado.  Después de las oraciones matutinas y el desayuno dominical, empezó la jornada a las 09.45 en el aula magna. La mesa fue dirigida por Daniel Millet, uno de los principales artífices de este congreso.
 La primera ponencia estuvo a cargo del director del CITeS- Universidad de la Mística, Fco Javier Sancho F., quien nos presentó la oración mística y los grados de oración en la experiencia Teresiana. Para el religioso, a Teresa no le importa demasiado presentar métodos o fórmulas para hacer una oración perfecta o entrar en relación con Dios. Para ella lo importante es la persona, a la que siempre tiene presente cuando enseña. De allí que señale que lo importante es hacer todo aquello que haga crecer a la persona, humanamente y en su relación con Dios. Para hacer este proceso de crecimiento será necesario conocerse y comprender los propios mecanismos emocionales: el cómo “funciona” nuestra psicología. Y es que Teresa descubre que el pensamiento, la imaginación y la fantasía, siendo parte fundamentales en nuestra vida, puede también complicárnosla. Ante todo esto, ella es muy práctica, dando la importancia que corresponde a casa cosa.
El Dr. Rupert Gethin, Director y Profesor del Centro de Estudios Budistas de la University of Bristol y Presidente de la Pāli Text Society, habló de los jhānas en el camino budista de liberación. El profesor Gethin señaló que la palabra jhāna, de origen sánscrito, significa “pensar, imaginar, contemplar”, y que es posible alcanzar la jhāna, a través de las practicas ascéticas y la meditación de concentración. Para alcanzar la jhāna, hay que empezar por eliminar los estados mentales impuros que pueden obstaculizar la tranquilidad interior, conocidos como “los cinco obstáculos”. Después de alcanzar la primera jhāna se puede llegar también a las jhānas superiores.
Clausura del Congreso
 Después del diálogo con los ponentes, se procedió a la Clausura del Congreso. Tomaron la palabra el venerable Sik Hin Hung, Director y uno de los Fundadores del Centro de Estudios Budistas de la Universidad de Hong Kong y el padre Agustí Borrell, Vicario General de la Orden del Carmelo Descalzo. Después de agradecer a los ponentes y participantes, y a todos los que hicieron posible este congreso, cada uno subrayó la importancia del diálogo entre las diferentes tradiciones religiosas que buscan el bien de la persona y de la humanidad. “Todos queremos contribuir para la paz en el mundo, todos estamos de acuerdo que la paz verdadera empieza en el interior de cada uno, y la paz entre los pueblos la harán posible quienes han pacificado primero sus corazones” afirmó el Vicario General. Ambos afirmaron también que en estos días de encuentro interreligioso, cada persona, a través de su propia identidad, ha podido experimentar un enriquecimiento mutuo a través del vivir y compartir la vida cotidiana.
Por la tarde, algunos de los participantes que no se marcharon, aprovecharon para hacer la ruta teresiana por Ávila. Por su parte, los monjes budistas aprovecharon para visitar el Monasterio de El Escorial.
Recordemos que el propio papa Francisco nos invita a trabajar para que sea posible el diálogo interreligioso